Ya habíamos dicho que Pancho estaba jugando cada vez mejor. Bueno, ayer ocurrió el mejor partido de nuestra historia. Parejísimo. Empezó ganando Pancho 2 a 0. Luego hice 1 punto. Luego Pancho se puso 6 a 1. Pancho se relamía, pensaba que el partido estaba liquidado. Y fue justo ahí cuando me puse a tiro. Pancho ganaba 6 a 5, y luego el susto para Pancho: yo pasé a ganar 7 a 6. Pancho no se desmoró. Luchó y pasó al frente 8 a 7.
Era momento de reflexión. Cualquiera de los 2 podía ganar. Empezó un duelo mortal, terrible, peliadísimo, durísimo... hasta que Pancho reconoció que yo era superior. Fué un gran partido que lo gané 11 a 8.
Pancho, luchaste como un digno rival. FELICITACIONES!
jueves, 8 de marzo de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario